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Opinión archivos - REVISTA CERO

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28 enero, 2018

Opinión: 

Cuando los primeros móviles de la policía llegaban habían varios curiosos. Incluso los pasajeros de un ómnibus que pasaba por el lugar se acercaban a las ventanillas para ver lo ocurrido. Algunos de esos pasajeros vieron con claridad de que se trataba y otros no. Pero eso no importó, porque horas después seguramente vieron viralizadas por redes sociales las fotos del siniestro. 

El Periodista gráfico Marcelo Umpiérrez llegó al lugar junto con las ambulancias. En ese momento tomó su camara a una distancia prudente y empezó a hacer su trabajo, siempre evitando los cuerpos de los fallecidos, lo mismo ocurrió con los colegas de Canal 2 de San Carlos, que fueron los primeros en constituirse en el sitio del accidente. 

Pero para todos los que cubrían una de las mayores tragedias del tránsito de los últimos años, fue casi increíble ver lo que estaba ocurriendo a metros de ellos. Una mujer no dejaba de acercarse a los cuerpos de los fallecidos para hacer fotografías con su teléfono celular.  

Horas más tarde y hasta el hartazgo fueron compartidas varias imágenes de lo ocurrido con una crudeza de mal gusto, y no necesariamente fueron las fotos tomadas por esta persona, sino que alguien más también las había realizado.  

No se respetó el dolor de los familiares. 

El debate en cada uno de nosotros, los comunicadores, los ciudadanos que nos encontramos casualmente con este tipo de situaciones, es considerar si mostrar esa clase de imágenes o de videos es conveniente, en qué suman, ¿o es más importante recibir un me gusta, que el dolor de las familias de los fallecidos?. 

 


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22 mayo, 2017

La principal competencia que tienen los medios de comunicación no es contra otros medios, es contra las redes sociales. Es contra el morbo espontáneo. Es contra el “cronista” de Facebook o Twitter que se encuentra con un hecho que el piensa que es noticia y después termina siéndolo, potenciado por el morbo, por la información incompleta, con la opinión que se mete en el medio como un virus que genera los “me gusta” y los “RT”. La lucha del Camarógrafo contra el video mal filmado, sin el foco correcto, con esa vertiginosa velocidad de la cámara del celular que gira de una escena a otra a mil por hora, y que tampoco cuenta la verdadera historia de los hechos. Es el conflicto del Fotógrafo contra esa toma sin la luz correspondiente, donde se identifican claramente a menores, que si lo hubiera hecho el Fotógrafo para su medio tendría un problema legal. Facebook ya es el medio de comunicación más importante del mundo. En ese medio no hay censuras, cualquiera comenta, cualquiera muestra, expone, y no pasa nada. Es Facebook. Ese medio al cual muchos quieren minimizar diciendo “pero ahí hay cualquier mentira, no hay que tenerlo en cuenta”. Eso solamente deja de manifiesto que quien lo expresa no sabe que muchas personas se despiertan y lo primero que abren es esa red social, y que cuando se acuestan hasta lo anuncian en el mismo lugar.

Nos viene ganando Facebook. Los periodistas en estos últimos tiempos se pasan corroborando lo que ya adelantan las redes, la nueva función de los comunicadores es homologar lo que ya se dijo, no hay primicia.

Pero hay una esperanza.

Hay una luz, mínima, casi sin fuerza, pero luz al fin. Se llama capacitación. Los Periodistas, Camarógrafos y Fotógrafos que se preparen pueden hacer que su trabajo sea de referencia, ser los que muestren los hechos tal cual son y que marquen la pauta de lo que está bien de lo que hace cualquiera con su último celular 4G y con cámara HD.

La lucha la tienen los medios. Deben pelear con un ejercito de pocos comunicadores contra los millones de “compartidores” de hechos casuales que lo hacen de forma gratuita. Mientras tanto en los medios legalmente establecidos, las noticias pueden abundar pero no así los recursos económicos.

Va ganando Facebook.