Por el experto en seguridad Edward Holfman.
Hoy en día la pregunta clave será sobre el futuro de la delincuencia en época de pandemia por covid-19, sabemos que puede ser muy pronto como para hacer un juicio real, existen una cantidad de variables que debemos tomar en cuenta, región, zona, población afectada, magnitud y duración de la pandemia por COVID-19
Las medidas que están adoptando los gobiernos para enfrentar a la pandemia de COVID-19, cierre total de fronteras, va a generar mayores controles, se prohibió el ingreso de personas, vehículos, mercaderías, estas acciones tendrán tener un impacto en el mercado de las drogas y el narcotráfico en general.
A esta nueva realidad en Uruguay se le agrega dos nuevas variables, un nuevo gobierno, que comenzó su mandato, el 1 de marzo del 2020 con una nueva Política de Seguridad Publica y del Combate al crimen Organizado y el Narcotráfico, y con la reglamentación del Decreto que encomendó a las Fuerzas Armadas de nuestro país, al control de las Fronteras, terrestres, marítimas y el espacio aéreo, a casi 2 meses es un pronto para realizar una evaluación de las consecuencias que estas variables tienen impacto en el mercado del narcotráfico en el mercado de la droga.
Los impactos en el comercio ilegal de drogas en general, no solo se podrán reflejar en la seguridad pública de nuestro país, también en la reducción de la oferta de drogas en general, para una mayor demanda, esto también genera un problema de salud para consumidores, para los adictos. Un mercado volátil y violento, cambios e incertidumbres, un combo de: drogas, demanda, oferta, clientes, territorios, logística. etc. ese parece ser la nueva realidad, el crimen, delito el narcotráfico se moverá bajo esos parámetros.
Una cosa siempre tenemos muy clara que estos grupos de criminales, narcotraficante están en continua transformación para hacer que su producto se siga comercializando, se adaptan, buscan nuevas formas, nuevos modos de operar, siempre con una misión inundar el mercado ilegal de drogas, para su beneficio económico. Esta nueva realidad puede generar más inestabilidad, más violencia en la calles, más conflictos entre los criminales, por los territorios, y lo más preocupante más criminalidad, más homicidios.
Si tenemos una idea que en el tema del narcotráfico en general, tráfico de drogas en el mundo, los grandes carteles, mafias, verdaderas multinacionales buscarán nuevas formas de hacer llegar sus productos, están en constante cambio, los mercados se reducirán, habrá mayor competencia y por ende disputas de territorios, mayores grados de violencia y criminalidad. El impacto que tendrá la pandemia por COVI-19 es impredecible no solo para la economía del comercio ilegal de drogas, es incierto para toda la economía del mundo.
La nueva realidad planteada por la pandemia por COVI-19 traerá aparejado una serie de realidades más agravadas, pobreza, desempleo, violencia, criminalidad, una realidad que no se puede ocultar y debe ser manejada y controlada por los Gobiernos. El futuro es incierto, como incierto es como se va a mover en este nuevo escenario el crimen organizado, la delincuencia común, organizada y el terrorismo internacional. El cibercrimen – ciberdelito aumentó
exponencialmente en el mundo, otra realidad que nos deja la pandemia por COVID-19.
Desempleo, pobreza, desigualdad y una nueva realidad delictiva y del crimen organizado marcarán un escenario incierto para el mundo. La pandemia por covid-19 se instaló, hoy no solo hay que luchar contra la enfermedad, hay que estar lo mejor preparados para enfrentar el día después de la pandemia por covi-19, ese día tan incierto que hoy no nos podemos imaginar.
Se anticipa una etapa muy dura en nuestras vidas, etapa incierta, de grandes desafíos, la humanidad en general tiene un gran desafío.
En el error o en el acierto, tendremos que probar de ser necesarios, varios caminos para transitar, por esta nueva realidad en materia de seguridad humana, reducir la violencia, reducir los niveles de criminalidad, pero por sobre todo reducir los niveles del crimen organizado – narcotráfico, que tienen gran incidencia en ellos.
La realidad en materia de criminalidad, violencia, crimen organizado y Narcotráfico ya no será la misma, después de la pandemia por COVID-19, de nosotros depende, adelantarnos y adaptarnos rápidamente a esos cambios, no será fácil.
El crimen es diferente en tiempos de pandemia por COVID-19, ya se percibe, los criminales saben adaptarse a esta nueva realidad, nuevos desafíos, nuevos riesgos, nuevas modalidades delictivas, el crimen y el delito no descansa.
