El megaproyecto Cipriani redefine el perfil de Punta del Este y prevé su apertura en 2026

El megaproyecto Cipriani redefine el perfil de Punta del Este y prevé su apertura en 2026

El viernes, autoridades departamentales, legisladores nacionales, medios de comunicación e invitados especiales recorrieron el avance de obras del ambicioso emprendimiento Cipriani Ocean Resort & Club Residences en Punta del Este, cuya ejecución contempla, como condición establecida por la Intendencia de Maldonado, la reconstrucción integral del emblemático ex Hotel San Rafael siguiendo los planos originales.

Según informó el propio CEO del grupo inversor, Giuseppe Cipriani, el proyecto busca posicionarse como “el mejor resort de América Latina” y constituirse en un factor transformador para el departamento: “Este proyecto tiene la posibilidad de cambiar bastante a Punta del Este”, afirmó. Además, anticipó que permitirá atraer un nuevo perfil de visitantes internacionales, ampliando el ya consolidado flujo turístico.

De acuerdo a lo anunciado, la apertura parcial del complejo está prevista para octubre de 2026, con la finalización del hotel, el casino, el centro de eventos y el Cipriani Beach. En tanto, los primeros 15 niveles de la primera torre, que también formarán parte del hotel, tendrán su estructura exterior culminada hacia finales de 2027. Actualmente, el 50% de las unidades de la primera torre ya se encuentran comercializadas. El CEO informó que la inversión destinada a esta primera fase asciende a 450 millones de dólares.

El mercado objetivo de compradores incluye principalmente a argentinos, brasileños y paraguayos, aunque también hay interés de inversores europeos y estadounidenses. A modo de ejemplo, Cipriani detalló que un ciudadano italiano adquirió el penthouse más grande del proyecto, por un valor cercano a los 17 millones de dólares.

En cuanto a la generación de empleo, actualmente participan de las tareas de obra entre 300 y 400 operarios. Con el inicio de la construcción de la torre, se sumarán otros 150 trabajadores. Una vez en funcionamiento, se estima la creación de entre 800 y 1000 puestos laborales.

Desde el punto de vista técnico, el ingeniero a cargo, Marco Stephan, subrayó la complejidad estructural de la obra. La torre principal demandó una fundación de 81 pilotes de 1,60 metros de diámetro y 20 metros de profundidad —ocho de ellos anclados en roca—, capaces de soportar cargas de hasta 3000 toneladas por pilote, sometidos a pruebas previas de resistencia que alcanzaron las 6000 toneladas. Sobre esa base descansa un cabezal de 4600 metros cúbicos de hormigón.

El ingeniero indicó además que la obra incorpora tecnología de punta y cuenta con aportes técnicos de profesionales de Nueva York, Australia, Brasil, Argentina y Uruguay. El volumen total construido alcanzará los 170.000 metros cuadrados, superando ampliamente los registros edilicios locales, al punto que su altura de 240 metros transformará el skyline de Punta del Este, desplazando a la Torre Antel como edificio más alto del país.

Actualmente, trabajan en el proyecto 40 ingenieros en régimen permanente, junto a otros 30 profesionales en modalidad part time.

Comparta esta noticia en: