La tarde del domingo 31 de agosto se transformó en una verdadera carrera contra el tiempo en Maldonado, cuando un hombre se desplomó inconsciente en una cancha de fútbol 5 ubicada en calle 15, jurisdicción de Seccional Sexta, sufriendo un posible paro cardiorrespiratorio.
El dramático episodio movilizó de inmediato a operadores del servicio de emergencias 9-1-1, quienes coordinaron cada paso de un despliegue ejemplar que terminó salvando la vida del paciente.
Despliegue inmediato:
Comisionados por el Centro de Comando Unificado, efectivos de la Unidad de Respuesta Policial Móvil de Zona II (URPM II) llegaron al lugar y comenzaron maniobras de reanimación. El Cabo Daris Gómez y la Agente Brisa Aracena fueron los primeros en enfrentar la situación, seguidos por un segundo móvil integrado por los Agentes Facundo Larrosa, Lucas Silva, Nahuel González y Jonathan Ledesma.
A los pocos minutos arribaron los Agentes Emilio González y Mariana Giménez, portando un desfibrilador externo automático (DEA), el cual fue decisivo para estabilizar al hombre hasta el arribo de la ambulancia.
Coordinación impecable:
Mientras tanto, operadores del 9-1-1, entre ellos Alem Lemos y Nadia Píriz, organizaron en tiempo real los cortes de tránsito para asegurar el rápido ingreso de la emergencia médica. El personal del Programa de Alta Dedicación Operativa (PADO II) ejecutó las medidas en el terreno, mientras los visualizadores de cámaras verificaban el recorrido de la ambulancia y la fluidez del tránsito.
Una vida rescatada:
Gracias a la acción inmediata, coordinada y profesional de todos los efectivos, el hombre fue entregado con vida a la unidad de emergencia, que lo trasladó a un centro asistencial, donde ingresó en estado de coma y se encuentra actualmente en recuperación.
Compromiso y reconocimiento:
La Jefatura de Policía de Maldonado destacó el compromiso, la entrega y el profesionalismo de todos los funcionarios intervinientes, cuyo accionar fue determinante para salvar una vida.
Este episodio refleja la importancia del trabajo en equipo, la preparación y la capacidad de respuesta de los operadores del 9-1-1, del personal de URPM II y del PADO II, quienes mostraron, una vez más, que la rapidez y coordinación son claves para enfrentar emergencias críticas.
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