Por el experto en seguridad: Edward Holfman
A las Compañías de telefonía móvil, les preocupa el robo de baterías de antenas móviles en la Región. Un delito silencioso que puede amenazar con la conectividad en distintas zonas del País.
El vandalismo que incluye desde robo de baterías en sus antenas de telefonía móvil, hasta el corte de líneas, son una preocupación de las Empresas de Telefonía Móviles en Uruguay.
Este fenómeno delictivo se ha vuelto común en toda América Latina. En países como Argentina, Chile, Paraguay y Brasil se han incrementado este tipo de delitos.
Estos delitos son realmente graves porque afectan a las comunicaciones, en un servicio que
para muchos es esencial y que causan más daño en lo operativo que en lo económico, sin
baterías, ante un corte de luz se apagan las antenas y dejan sin servicio a muchos clientes de telefonía.
La pandemia y las restricciones a la movilidad, han dificultan aun más el arreglo y la reposición de los equipos, por eso es importante encontrar una solución que termine con estas situaciones delictivas, que tanto afectan el servicio de telefonía móvil.
Las baterías tienen un tamaño similar a una torre de una computadora de escritorio, un peso promedio de 25 kilos y tienen una autonomía de varias horas y son utilizadas en un inmueble, reemplazando así la función de un grupo electrógeno, situación que los hace atractivo y bien cotizados en los mercados informales. La sustracción de estos equipos trae como consecuencia la desconexión del servicio de telefonía móvil en una cantidad importante de clientes, generando otros delitos conexos que afectan a la sociedad.
Su uso es muy específico, apenas adaptable para otras funciones no muy comunes.
Este tipo de delitos hacen interferencia y enormes daños en el servicio de las Empresas de
Telefonía Móvil. El robo de baterías y equipos en radio bases y antenas celulares, se ha incrementado en este último año en nuestro País.
Hoy es imprescindible la implementación de diferentes medidas de seguridad, con la finalidad de evitar y bajar los robos de batería de antenas de telefonía móvil y la reincidencia de los mismos, para evitar la afectación de los servicios a los clientes de telefonía móvil, en un servicio que en épocas de pandemia se ha transformado en un servicio esencial, para el sistema de salud, enseñanza y ámbito laboral por el tele-trabajo.
La intención es de visibilizar esta problemática y generar planes de acción, denunciando el
accionar de personas que perjudican y afectan las conexiones del servicios y de los usuarios.
En los Países de la Región como lo describimos, este tipo de delitos se dan con mucha
frecuencia. Este tipo de delitos, son cometidos por delincuentes con una organización, bien
aceitada, sustrayendo equipamientos de energía, cobre, baterías, paneles solares, entre otros.
Los equipos son posteriormente vendidos y reducidos en el mercado ilegal, a pesar de ser
fundamentales para mantener la conectividad en los hogares, dejando a familias incomunicadas y a poblaciones – zonas más lejanas aisladas.
Para combatir este tipo de delitos, debe existir una colaboración entre las autoridades,
policiales y judiciales con las empresas particulares, para definir estrategias en conjunto para enfrentar estos delitos.
Desde hace meses se trabaja en la detección y desarticulación de bandas criminales que roban desde las antenas de repetición de señal telefónica, hasta las baterías que aseguran la conectividad en sectores rurales y urbanos.
Internet y telefonía celular se ha vuelto una necesidad para las personas, más aún en zonas
alejadas y aislados del nuestro País, para estar conectados, informados y suplir diversas
necesidades básicas; pero esto parece no importar a las bandas de delincuentes.
La georeferenciación de estas zonas, donde están ubicadas estas antenas, y la información que se pueda recabar de las organizaciones delictiva es fundamental para la prevención disuasión y represión del delito. Esta modalidad se esta convirtiendo en una problemática en Uruguay y para la Región. Algunas Policías de la Región han conformado equipos especializados en la persecución de estas bandas criminales y para ello, hay que identificar los “modus operandi” de los criminales en la sustracción de los bienes – equipos y la experiencia que estos llegan a adquirir.
Estas bandas criminales que trabajan en el hurto y la receptación de estos equipos que
operaban principalmente en zonas urbanas y rurales, con una buena planificación y un trabajo muy preciso, se están transformado en un gran problemas para las Compañías de telefonía Móvil.
La tecnológica como la vídeo-vigilancia, con una adecuada respuesta ante los diversos eventos criminales, con protocolos claramente establecidos ante cada hecho especifico, y la
colaboración de las autoridades policiales y judiciales de nuestro País, es clave para reducir o minimizar los hurtos y las graves consecuencia que surgen en el servicio de telefonía móvil, que impacta directamente en los usuario
Palabras Calves TELEFONIA – MOVIL – HURTO – ANTENAS – BATERIAS
