Un hombre fue detenido tras protagonizar un desorden, agredir a un funcionario policial y causar daños a un móvil. Fue condenado por atentado agravado, lesiones personales y daño.
El 17 de enero, en horas de la noche, el Centro de Comando Unificado recibió un llamado al servicio de emergencias 9-1-1 alertando sobre un desorden generado a raíz de un accidente de tránsito sin personas lesionadas, en jurisdicción de Seccional Segunda de San Carlos, Zona Operacional III.
Al lugar concurrió personal de la Unidad de Respuesta Policial Móvil (URPM) de Zona Operacional III, con apoyo del Área de Investigaciones de la misma zona y efectivos en moto del Programa de Alta Dedicación Operativa (PADO), constatándose un desorden generalizado en el que participaban ambos conductores involucrados y otras personas presentes.
Durante la intervención, uno de los conductores, identificado como J.C.C.B., de 29 años, poseedor de antecedentes penales, entró en desacato y agredió a un funcionario policial, propinándole un golpe de puño en el rostro, lo que le provocó un hematoma con sangrado en el pómulo derecho.
El policía lesionado fue trasladado a un centro asistencial de San Carlos, donde recibió diagnóstico de “hematoma y herida cortante subpalpebral derecha con sangrado activo”.
El agresor fue detenido y derivado a Seccional Segunda. Durante el traslado ocasionó daños en la mampara de la ventana del acompañante y en la puerta del móvil policial. La situación en el lugar fue controlada, sin registrarse nuevos incidentes.
Puesto el hecho en conocimiento de la Fiscalía competente, se dispuso la conducción del detenido a sede fiscal. Finalizadas las instancias judiciales, el 18 de enero J.C.C.B. compareció ante el Juzgado Letrado de 4.º Turno, donde se celebró audiencia y se dispuso su condena como autor penalmente responsable de un delito de atentado agravado en concurso formal con un delito de lesiones personales y un delito de daño.
La pena impuesta fue de trece meses de prisión, a cumplirse bajo el régimen de libertad a prueba. Entre las obligaciones impuestas se encuentran residir en un lugar determinado donde sea posible el control de la DINAMA, someterse a su orientación y vigilancia, presentarse una vez por semana en la seccional policial más cercana a su domicilio y prestar servicios comunitarios una vez por semana, dos horas diarias, por un plazo de diez meses.
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