Por el experto en seguridad: Edward Holfman
Es un hecho que la delincuencia y los delincuentes están en constante evolución, en su búsqueda de víctimas y objetivos. Se adaptan a cada época utilizando todos los recursos disponibles.
Se adaptan de igual manera a los cambios de gobierno, sociales, especialmente a los cambios en la estrategia policial para prevenir y enfrentan los delitos y el crimen organizado.
Los delitos ya no son solo locales, hoy los Estados enfrentan la internacionalización del problema, de los criminales y la criminalidad. La globalización y la gravedad del problema de la criminalidad y de los criminales, son cada vez más importantes, no solo el problema tradicional que generaba el narcotráfico, ahora se le suman las amenazas terroristas, el tráfico de armas, el tráfico de personas, que genera mayor violencia y más muertes.
Los Estados enfrentan enormes dificultades en el combate de los criminales y de la criminalidad actual. Los criminales cuentan hoy con modernas y sofisticadas redes a nivel local y en algunos casos a nivel internacional y recursos de todo tipo que hacen aún más difícil enfrentar el problema y lograr éxito en esa lucha.
Las estrategias en materia de seguridad pública, que se han tomado para hacer frente al fenómeno de la criminalidad con éxito, se basan en un enfoque multidisciplinario y no solamente desde el aspecto policial, judicial y punitivo, la cárcel.
El delito es un acto voluntario contrario a una norma de tipo penal. El delincuente es en definitiva un transgresor de la norma. Está claro que el delincuente es aquella persona que hace del delito su medio de vida.
La evolución histórica del término “delincuente” se ha caracterizado por la variación paralela de las definiciones de delito y de las distintas leyes que se fueron creando y modificando, ambas muy ligadas a la interpretación política, social, de las autoridades y los gobiernos de turno.
Los parámetros para la clasificación de la delincuencia, desde el punto de vista de seguridad pública. (Una de las clasificaciones que estoy alineado y adapté a la realidad actual).
♦ Establecer una clasificación de delincuentes como individuos aislados
atendiendo a sus rasgos diferenciales
♦ Conocer los distintos grados de organización entre los mismos delimitando características de cada uno de esos niveles de asociación.
Desde esta óptica de seguridad podemos clasificar a los delincuentes en:
- Habituales
- Ocasionales
- Menores Infractores
1.-HABITUALES
Dentro de este tipo caracterizado por la frecuencia con la que se cometen acciones delictivas, pero también por la finalidad perseguida consistente en hacer del delito un
“modus operandi” se puedan establecer dos sub sistemas que se diferencian entre
sí:
♦ 1.1.-Delincuentes profesionales habituales
♦ 1.2.-Delincuentes habituales asociales
1.1.-Delincuentes profesionales habituales son aquellos que cometen sus ilícitos con una frecuencia alta y llevan una vida social aparentemente normal. Preparan, planifican, cometen delitos y consideran esta actividad como una ocupación “laboral normal”. Planifican cuidadosamente sus ilícitos, con las técnicas y “modus operandi” adecuados. Se aseguran de tener la previsión (reducidores) de los canales de salida, para los efectos conseguidos en sus actividades ilegales. No se limitan a la simple subsistencia económica mediante su actividad ilícita, buscan acumular dinero de forma rápida, la compra de bienes materiales, autos joyas es una característica.
1.2.-Delincuentes profesionales asociales carecen de conocimiento técnicos adecuados o avanzados para cometer sus ilícitos. Planifican los hechos ilícitos de forma rudimentaria y obtienen escasos beneficios, principalmente los económicos.
No son capaces de mantener una elemental organización entre ellos durante el tiempo imprescindible para la comisión de unos cuantos hechos ilícitos.
Abandonaron la enseñanza, muy poca cultura y tienen dificultades para integrarse en la sociedad, encontrándose muy estrechamente relacionados con la droga y el delito. Ejemplo claro, delincuencia callejera.
2.- DELINCUENTES OCASIONALES
Se encuentran en este grupo delictivo, aquellos individuos que actúan en determinadas ocasiones, reaccionando a estímulos físicos o psicológicos. El individuo en una situación económica precaria, aprovecha las facilidades (oportunidad) que se le brinda para quedarse con objetos o bienes ajenos, o aquellos que por provocaciones afectivas del medio protagonizan conductas agresivas o violentas como los homicidios y homicidios por violencia de genero.
Este tipo de delincuencia suelen confesar espontáneamente su autoría y si el trato recibido es el adecuado. Esta aceptación de ocasional va a depender en cierta medida del conocimiento que la policía tenga de la actividad delictiva del sujeto.
3.- MENORES INFRACTORES.
Es un fenómeno de conducta desviada determinada por la edad cronológica de los individuos que oscila entre los 12 y 18 años de edad. Las causas de que exista este tipo de la mal llamada “delincuencia juvenil” en nuestro País, se deben a muchos factores: falla la educación, pobreza, falta de padres en su infancia, droga, alcohol, malas juntas, excluidos sociales, la falta de trabajo estudio.
El problema de los menores infractores, se ha analizado a través de distintos enfoques. Es importante tratar el “menor infractor” de hoy, para que no se vuelva el posible delincuente del mañana.
Muchos de los homicidios, violaciones y robos se cometen entre miembros de la familia y amigos. De este modo, la relación entre delincuentes y afectados es a veces tan cercana que ocasiona que muchos de esos hechos no se denuncien y en consecuencia no se registren.
Los menores infractores, que cometen delitos como parte de una problemática social y que afecta a todas las áreas de la vida no sólo de los jóvenes infractores a sus familias, también a la sociedad en general.
El delincuente y el menor infractor “no nace” delincuente o infractor.
Los menores infractores son en su mayoría, ocasionales, sin estabilidad en cuanto a sus miembros, a su grupo, reuniéndose sólo para ciertas actividades de origen ilícito, pero manteniendo lazos con otros grupos. Algunos menores infractores tienen la creencia de que la agresión es legítima y que refuerza la autoestima y estatus entre el grupo de iguales.
Los menores “infractores” y la formación de grupos delictivos más o menos estables es un factor favorecedor de conductas antisociales y de reincidencias, que debe tenerse presente en la reeducación del menor infractor.
El consumo de drogas en menores acusados por un delito no ha podido ser explicado en su totalidad, ya que en el intervienen una multiplicidad de factores.
Los menores infractores acusados de robo presentan las condiciones más negativas en su contexto familiar y social. La presencia de antecedentes delictivos en los padres de los menores, está asociado muchas veces a los menores infractores, que siguen los pasos de sus padres.
Con la finalidad de diseñar políticas e intervenciones adecuadas para hacer frente a la violencia juvenil, es necesario comprender por qué ciertos jóvenes se ven involucrados en conductas delictivas y violentas.
El conocimiento de las diferentes características asociadas a cada tipo de delincuentes y menores infractores, va a permitir definir la respuesta policial adecuada a cada tipo de delincuente, o menores infractores, y a sus diferentes grados de organización que estos integren.
Es importante conocer la evolución de estos grupos de menores, que tarde o temprano se vuelven en grupos inestables, que pueden volverse anárquicos, donde el poder del grupo esté en constante lucha.
El delito es el resultado de una conducta impropia del ser humano. El delito y la delincuencia evoluciona en sus modos de operar con el único fin de garantizar a los delincuentes el éxito de sus acciones, eludiendo el accionar policial y de la justicia.
La delincuencia tradicional impactaba de lleno en una relación víctima y delincuente, en la delincuencia actual, el crimen organizado, el impacto no siempre se da solo en las víctimas, se pueden identificar el daño que se causa, impacta en toda la sociedad siendo este mucho más grave y de mayor alcance, un ejemplo claro es el narcotráfico.
La delincuencia en general no solo evoluciona en el modo de actuar, con nuevas herramientas y tecnología, también evolucionan sorteando las acciones que desde las autoridades se toman para controlar y erradicar su avance criminal.
No obstante, existe una sensación de inseguridad en gran parte de la población, las cifras oficiales están mostrando una baja de los delitos de rapiñas y hurtos. El Estado y la sociedad tiene un compromiso total frente al fenómeno de la inseguridad, la criminalidad y los criminales.
“En su lucha contra el individuo, la sociedad tiene tres armas: ley, opinión pública y conciencia”. William Somerset Maugham
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