En septiembre de 2024, una persona que residía en el exterior denunció haber sido estafada en Maldonado tras contratar a una escribana, M.V.P.B., de 55 años, para gestionar la compra de un inmueble. Siguiendo sus indicaciones, realizó una transferencia de 100.000 dólares a su cuenta bancaria, pero nunca recibió la propiedad ni la devolución del dinero.
El 8 de enero de 2025, el denunciante fue contactado por el abogado de la escribana, quien le informó que, por motivos de salud y problemas legales, la operación no se concretaría, sin ofrecerle el reembolso del dinero. La investigación policial reveló que la sospechosa estaría involucrada en otras estafas, con un perjuicio total que podría ascender a 2 millones de dólares.
