Escribe el experto en seguridad: Edward Holfman
Las estafas se han vuelto aún más habituales desde el inicio de la pandemia de COVID-19 en todo el Mundo.
En Uruguay el fiscal de Corte Jorge Díaz explicó que ya se han identificado organizaciones dedicadas a esta modalidad delictiva y que hay un número importante de personas están ahora en prisión. En este caso específico, se trata de “de una organización que nace en la República Argentina, que luego se traslada a Uruguay, nuestros delincuentes aprendieron y aplicaron el procedimiento”, indicó el Fiscal de Corte.
Desde la Fiscalía y la Policía se exhorta a la población a ser cuidadosa en estos casos, sobre todo a los adultos mayores que viven solos, son el blanco perfecto para este tipo de delitos de estafa. El mensaje de ALERTA es sobre todo a las personas adultas, que no tengan dinero efectivo en su casa y si tienen algún tipo de llamada telefónica que tiene que ver con algún familiar secuestrado o con “el cuento del tío” de que en Estados Unidos están cambiando el dinero, los dólares, se va a registrar una devaluación, un corralito bancario, no actúen inmediatamente, comuníquese con sus familiares, antes de hacer cualquier cosa porque tenemos un tendal de víctimas por esto, concluyó y alertó el Fiscal de Corte.
Haciendo un poco de memoria – “La mayor estafa de la historia de Uruguay: 400 víctimas en dos años”. La Fiscalía ordenó detener a las primeras ocho (8) personas involucradas en lo que es la más grande estafa de la historia de Uruguay, que tiene a unas 400 víctimas de estafa. La justicia lleva investigando esta red desde hace dos (2) años y las metodologías similares se han extendido por todas partes en el mundo, Uruguay no es una isla, la globalización, ese fenómeno que hablamos muchas veces también llegó para quedarse en la criminalidad. Conoce de qué se trata y cómo funcionan estas redes de estafa.
Las estafas como “el cuento del tío” y las estafas a través de los medios digitales se han vuelto aún más habituales desde el inicio de la pandemia de COVID-19. Existen múltiples modalidades y es un fenómeno en todo el mundo.
Algunas de las herramientas más utilizadas por estas organizaciones criminales son la red de mensajería instantánea Whatsapp, a través de la que se hacen pasar por servicios de bancos, empresas prestamistas y toda clase de servicios para que la gente exponga sus datos personales o facilite sus números de cuentas bancarias y tarjetas de crédito.
Una investigación en la que la Fiscalía de Uruguay viene trabajando desde 2018 llegó a los primeros cuatro detenidos de una extensa red de estafas que, por número de víctimas involucradas, se trata de la mayor de la historia del país.
La metodología del engaño es tan sencilla como peligrosa. A partir de una página en la red social Facebook, la organización ofrece préstamos millonarios sin los requisitos habituales que piden las empresas prestamistas oficiales, como recibo de sueldo, antigüedad laboral y constancia de carencia de deudas con otras financieras (clearing). Para quienes no cuentan con esos requisitos, esta clase de ofertas puede parecer MUY TENTADORAS PARA ACCEDER A GRANDES SUMAS DE DINERO. Esta red criminal ha conseguido estafar a unas 400 personas, con una ganancia total de aproximadamente unos $u 2.000.000 millones de pesos uruguayos
En la descripción de la página se asegura que la empresa prestamista está avalada y autorizada por el Banco Central del Uruguay (BCU) un signo que daría confianza a cualquiera, a pesar de la informalidad de tener que realizar la gestión vía Facebook.
Como es el mecanismo de la maniobra…. La persona interesada escribe un mensaje en la página de esta Empresa, coloca la cifra de dinero en efectivo que desea solicitar y la página le pide un número de celular de contacto, para comenzar y terminar la gestión a través de Whatsapp. Es un trámite que se muestra relativamente ágil y sin muchos requisitos y trabas burocráticas y en menos de 48 horas, el solicitante del dinero en efectivo, recibe la “aprobación” del préstamo en su celular. a través de Whatsapp. Por esa misma vida se le informa cómo y cuándo será efectivo el pagado el falso préstamos.
Pero dónde comienza la ESTAFA, antes de acceder al préstamo falso, se le solicita a la persona una suma de dinero para lo que ellos llaman “gastos administrativos”, la cifra es directamente proporcional a la suma de dinero en efectivo solicitado en dicho préstamo, para ser más claros a mayor suma de dinero solicitado en préstamo, mayor será la suma solicitada para los “gastos administrativos y legales”. La suma de dinero para esos gastos administrativos que debe enviar la víctimas se hace a través de redes de pagos y de cobranza, del País, una vez depositada y girada el dinero los préstamos nunca llegan a cobrarse, por el solicitante.
Interpol Uruguay, tampoco quedó ajena a comunicar y alertar a la población de las distintas modalidades de estafas que se estaban registrando no solo en Uruguay, en el mundo entero. La situación de emergencia sanitaria provocó un aumento en las estafas debido a la mayor presencia de personas en sus hogares y, por tanto, una mayor utilización de las plataformas virtuales.
Debido a la alta demanda y necesidad de adquisición de productos como mascarillas quirúrgicas y otros suministros médicos, en Internet surgieron un sinfín de tiendas, sitios web, cuentas de redes sociales y direcciones falsas de correo electrónico que dicen vender estos productos y las víctimas, como blanco fácil, en lugar de recibir las mascarillas y suministros pierden su dinero engañados en las redes por dichos estafadores.
Por esta razón INTERPOL advirtió a los ciudadanos a tomar las precauciones del caso y ser precavidos al adquirir suministros médicos en línea. Las diferentes maniobras fraudulentas vinculadas a dicha pandemia van desde la estafa telefónica, en la cual los estafadores se comunican con la víctima haciéndose pasar por personal de una clínica u hospital manifestándole a la misma que un familiar suyo contrajo el virus, solicitando el pago para su tratamiento.
INTERPOL, manifiesta que “los criminales están aprovechando el miedo y la incertidumbre que se creó con el COVID-19 para aprovecharse de víctimas inocentes que solo buscan proteger su salud y la de sus seres queridos”.
Recalcó que todos los que consideren la compra de suministros médicos en línea deberían tomarse un tiempo para verificar la veracidad de la empresa, de lo contrario podría perder su dinero a manos de dichos criminales.
La Unidad de Delitos Financieros de INTERPOL recibe a diario información sobre casos de estafas de países miembros y solicitudes de colaboración para detener los pagos fraudulentos.
Recomendaciones INTERPOL estableció algunas medidas de advertencia a la hora de comprar suministros médicos en línea o en el caso de recibir e-mails o links ofreciendo asistencia médica:
- Verificar independientemente la sociedad/persona que ofrece los artículos antes de realizar cualquier compra.
- Tener cuidado con los sitios web falsos. Los estafadores muchas veces utilizan una dirección web similar a la original, por ejemplo “abc.org” en lugar de “abc.com”.
- Consultar en línea comentarios de una empresa antes de realizar cualquier compra, por ejemplo en el caso de existir quejas de otros clientes que no recibieron los artículos tal cual tenían que llegar.
- Desconfiar si se solicita realizar el pago en una cuenta bancaria que se encuentre en un país distinto al de la empresa.
- Si cree haber sido víctima de estafa, notificar a su banco inmediatamente para que el mismo pueda detener el pago.
- No hacer clicks en enlaces, ni abrir adjuntos que no esperaba recibir o que provengan de un emisor desconocido.
- Tomar las precauciones necesarias a la hora de recibir un e-mail no solicitado en el que ofrezcan equipamiento médico o solicitan alguna información personal para alguna revisión médica, debido a que las autoridades sanitarias legítimas no suelen contactar al público de esta manera.
El delito de estafa consiste en engañar a otro con ánimo de lucro, induciéndolo a realizar un acto de disposición en perjuicio propio o ajeno. La estafa es un delito que consiste en provocar engaño a otra persona, a la que se causa, con ánimo de lucro, un perjuicio patrimonial.
El delito de estafa es uno de los más habituales en nuestra sociedad y uno de los delitos más antiguos que registra nuestra sociedad.
El delito que persigue apropiarse de un dinero a costa de terceros y la avaricia del sujeto pasivo del delito, quien muchas veces en su afán de obtener beneficios económicos como, descuentos u operaciones económicamente beneficiosas, rebaja su nivel de desconfianza y es finalmente engañado.
Dado que el delito de estafa no contempla en su esencia elementos como la violencia física o la intimidación del sujeto pasivo (de ser así dejaríamos de hablar de estafa para hablar de un delito de robo por ejemplo) es un delito más habitual, dado que puede ser realizado por un mayor número de individuos.
Es habitual que en épocas de dificultad, crisis económica, y en este caso una crisis sanitaria como los es la pandemia por Covid-19, exista un aumento significativo de los delitos de estafa, bien sea por existe un mayor número de personas que utilizan cualquier vía para conseguir recursos económicos, dinero, como la necesidad de intentar ahorrar o rebajar costes en distintos tipos de transacciones, aunque muchas veces sabemos que no estamos haciendo lo correcto.
La modalidades en el delito de estafa es muy amplia y variada, tanto como la mente humana es capaz de crear situaciones de intercambio económico. Algunos ejemplos clásicos de estafa, que son más habituales de lo que las personas piensan.
Alquiler de apartamentos en verano: Anuncios de fantásticos apartamentos en primera línea de mar con grandes descuentos si se realiza el pago íntegro de las vacaciones por adelantado. Medios como internet facilitan enormemente la ocultación de datos personales de los estafadores. El uso de internet como medio para la comisión del delito, incentiva en algunos sujetos la comisión del delito, dado que se evita una de las situaciones más incómodas para algunos, la confrontación directa con la víctima del delito.
Falsos inspectores de gas, ute y ose : Personas bien “disfrazadas” (se mimetizan) buscan viviendas en las que residan normalmente personas de avanzada edad, que habitualmente viven solas, para con el pretexto de falsas revisiones de la instalación consiguen pagos por su teatralizada intervención.
La herencia de un familiar lejano: Mediante la promesa de una gran fortuna derivada de una herencia familiar remota, normalmente comunicada vía email o correo postal sin remite, el estafador solicita un adelanto económico para sufragar los distintos trámites burocráticos, en el país de origen, y así poder desbloquear en favor de la víctima la presunta fortuna heredada.
La simulación de siniestros con el seguro: Un clásico muy temido y perseguido por las compañías, desde pequeños accidentes de tráfico pactados, hasta la simulación de un robo en la vivienda o un incendio provocado.
Demostración de productos innovadores: Grandes puestas en escena para la presentación de productos o servicios, normalmente acompañados de demostraciones públicas del mismo. La estafa reside en la contratación de servicios o compra de productos que jamás llegan a ser entregados, o cuyas características distan mucho de las presentadas inicialmente.
En Uruguay se ha constatado un aumento en el caso de estafas telefónicas a personas adultas mayores. Una de las modalidades más usadas es la del falso secuestro: los delincuentes llaman a las víctimas diciendo que tienen secuestrado a un ser querido, como por ejemplo algún hijo, o nieto, y exigen para su liberación la entrega de una gran cantidad de dinero.
Algunos adultos mayores, suelen guardar dinero en efectivo en sus casas, en sus habitación y una llamada de estos estafadores profesionales, le hacen entregar todo sin cuestionar presas del pánico del miedo.
Otra de las estafas típicas es una llamada en la cual aseguran haber sido enviados por un familiar del adulto mayor víctima y le dicen que dicho familiar pidió que le entregaran un dinero en efectivo para hacer algún trámite o diligencia. La víctima entrega el dinero a un tercero que pasa por la puerta de su domicilio a recogerlo.
