Así fue determinado en la mañana de ayer miércoles 19 de febrero, por la agresión a un guardavidas el pasado viernes 7, luego de que cumpliera con el rescate de su hijo de 3 años. En la instancia se aceptaron las disculpas sinceras del hombre, quien expresó estar totalmente arrepentido por lo que había hecho.
Asimismo, manifestó que no sabía por qué se había comportado así y reconoció el trabajo de la Brigada de Guardavidas.
El hecho tuvo lugar a última hora de ese viernes, cuando un niño de tres años se salió de la zona de baño, que está delimitada por la cercanía de una corriente de retorno luego de un banco de arena.
Al percatarse el guardavidas de la situación, se dirigió hacia la madre del menor para señalarle que debía retirarlo de esa zona para volver a llevarlo a la zona de baño.
Le indico que había que sacarlo de ese lugar porque no podía estar solo y aún estaba a tiempo que saliera del agua junto a ella por el banco de arena.
La madre hizo caso omiso a la sugerencia y en lugar de ir por su hijo fue a buscar al esposo que estaba en la costa, dejando al niño solo a metros de la zona delimitada como peligro.
