Un hombre compró un terreno al este del arroyo Maldonado. En ese lugar planea construir su casa. El propietario es un trabajador del departamento y la compra se hizo mediante la intervención de escribanos y los títulos los tiene en su poder.
Hace algunos días concurrió hasta el predio y en determinado momento comenzaron a circular dos camionetas por el lugar y le llamó la atención que en una de ellas un hombre iba mirando hacia su predio y con el flash de la cámara del celular activada.
Minutos más tarde llegó un individuo que le dijo que el terreno ya tenía dueño. Ante esto el verdadero propietario pidió que presentaran las pruebas, pero el otro hombre le dijo que se tenía que ir o enfrentar las consecuencias.
