Finalmente la justicia se pronunció sobre el caso del homicidio con sicariato del profesor Edwar Vaz.
Su ex mujer Lulukhy Joselyn Moraes Mele, como coautora penalmente responsable de
Homicidio Especial y Muy Especialmente Agravado, a la pena de 24 años de
penitenciaria, con descuento de la detención y prisión preventiva sufridas, y de su cargo las
prestaciones legales accesorias de rigor (arts. 81 nral. 1 y 10s lit. E del Código Penal).
Carlos Mauro Machado, como coautor penalmente responsable de Homicidio Especial y Muy Especialmente Agravado, a la pena de 24 años de penitenciaria, con descuento de la detención y prisión preventiva sufridas, y de su cargo las prestaciones legales accesorias de rigor (arts. 81 nral. 1 y 105 lit. É del Código Penal).
Mathias Guarteche Viera, como coautor penalmente responsable de Homicidio Especial y Muy Especialmente Agravado, a la pena de 24 años de penitenciaria, con descuento de la detención y prisión preventiva sufridas, y de su cargo las prestaciones
legales accesorias de rigor (arts. 81 nral. ly 10S lit. É del Código Penal).
Carlos Alejandro Alberti como coautor penalmente responsable de Homicidio Especial y Muy Especialmente Agravado, a la pena de 25 años de penitenciaría, con descuento de la detención y prisión preventiva sufridas, y de su cargo las prestaciones legales accesorias de rigor (arts. 81 nral. 1y 10S lit. É del Código Penal).
Leticia Giachino Fiori, como cómplice penalmente responsable de Homicidio Especial y Muy Especialmente Agravado, a la pena de 8 años de penitenciaría, con descuento de la detención y prisión preventiva sufridas, y de su cargo las prestaciones legales.
A Gustavo Franco Silvera, lo condenaron como cómplice penalmente responsable de Homicidio Especial y Muy Especialmente Agravado, a la pena de 8 años de penitenciaria, con descuento de la detención y prisión preventiva sufridas, y de su cargo las prestaciones legales accesorias de rigor (arts. 81 nrat. 1 y 105 lit. E del Código Penal).
El caso:
Edwar Vaz era un profesor de inglés que vivía en un apartamento en la Avenida Lavalleja y calle Solís en Maldonado.
Vaz tenía una ex pareja, Lulukhy Moraes. Con esta mujer, madre de sus dos hijos, mantenía una serie de desavenencias e incluso le estaba reclamando una importante suma de dinero.
Moraes tenía una nueva pareja, Carlos Machado. También la mujer contaba con la complicidad de una amiga, Leticia Giachino. Entre los tres planearon matar a Vaz.
Para esta maniobra pidieron ayuda a dos sicarios. Estos asesinos fueron proporcionados por un sujeto conocido de la nueva pareja de Moraes. Se trata de Matías Guarteche. Este individuo se contactó con Carlos Alejandro Alberti Rodríguez y Raúl Marcelo Barbosa.
Guarteche le dijo a Alberti que tenía que venir a Maldonado para matar a una persona. Le aclaró que tenía que tocar el timbre de la casa, hablar con Vaz y hacerlo salir del apartamento para que Barbosa le disparara. A cambio de esto recibirían dinero.
Pero para concretar la acción necesitaban a un chofer que trasladara a los criminales hasta la casa de Vaz. Para ese rol convocaron a Franco Silveira. Es un hombre que trabajaba en el mantenimiento de una casa ubicada en Beverly Hills, donde residía Moraes. Esa finca se volvió conocida como la casa del sexo por las actividades que allí se llevaban adelante tiempo atrás.
