Por el experto en seguridad: Edward Holfman
La Ley de Urgente Consideración, es una herramienta valiosa para la labor policial y para la seguridad pública de nuestro País.
La política de seguridad Pública impuesta por el Presidente Lacalle Pou quebró una tendencia de más de diez años de alza de todos los delitos, inclusive los homicidios, que llegaron a registró récord de 416 homicidios en el año 2018.
Esta nueva política de Seguridad Pública se basó en cuatro pilares básicos:
● Fuerte apoyo y respaldo a la Policía Nacional
● Fuerte Liderazgo del Ex Ministro Jorge Larrañaga al ámbito Policial.
● Fuerte respaldo institucional del Presidente Luis Lacalle Pou a toda la policía nacional.
● Fuerte compromiso y trabajo profesional de la Policía Nacional.
No podemos ignorar el impacto favorable que tuvo la Ley Nro. 19.889 Ley de Urgente Consideración en la Seguridad Pública (LUC) principalmente en dos artículos claves como lo son el artículo relacionado a la “Legítima Defensa” y el “Agravio a la autoridad Policial”.
Estos dos artículos le dieron a la policía mayor respaldo y más garantías a la hora de cumplir sus funciones, la palabra clave fue RESPALDO.
El quiebre del alza de todos los delitos inclusive los homicidios, se dio en el primer mes de Gobierno del Presidente Lacalle Pou, marzo-2020, mucho antes que se aprobara la Ley Nro. 19.889 Ley de Urgente Consideración, no le restó mérito a la Ley Nro. 19.889 aprobada, pero sí la colocó en su justo lugar. El respaldo a la autoridad policial fue clave también para el logro de
los objetivos impuestos por el nuevo gobierno de Lacalle Pou.
El Gobierno del Frente Amplio, aplicó una política de seguridad pública errónea y ellos mismos hoy están reconociendo esa situación. No dejo de reconocer que en el Gobierno Frente Amplio, hubo una mejora salarial para todo el personal policial, años relegados, reconozco también que se adquirió, más y mejor equipamiento, armamento y tecnología, cámaras, drones, aviones y
helicópteros.
La política de seguridad aplicada por el Gobierno del Frente Amplio, les dio a los delincuentes una total impunidad de acción y la policía carecía de respaldo y de la motivación institucional adecuada, para cumplir su función de prevenir, disuadir y reprimir el delito.
El Ex Ministro del Interior Jorge Larrañaga le brindó apoyo, motivación, respaldo, pero por sobre todas las cosas, escuchó a todos los funcionarios policiales y sus diferentes reclamos que le presentaron. El secreto de Larrañaga fue escuchar y estar en todos los rincones del país, “estar en el terreno, en el territorio”.
Larrañaga mejor que nadie conocía el terreno, el territorio donde actuaba la policía nacional.
Sabía del accionar policial con información de primera mano, no necesitaba asesores o ayudantes políticos o policiales, para tener conocimiento de la realidad en materia de seguridad pública y de la realidad que vivían los funcionarios policiales.
Tenía conocimiento de cómo se vivía en materia de seguridad en cada barrio de nuestro país, escuchó todos los reclamos de seguridad y los problemas de inseguridad que tenía cada barrio.
El ex Ministro del Interior Jorge Larrañaga dejó una gestión muy buena la “vara muy alta” y no va a existir otro Ministro Larrañaga, acá no hay relato, la realidad en cifras de crimen y criminalidad hablan por sí solas.
La gestión del ex ministro Larrañaga rompió con una inercia del que “NO SE PODÍA”, MOTIVÓ, ACOMPAÑÓ Y RESPALDÓ a una fuerza policial, que se encontraba desmotivada, con poco respaldo institucional y político. Cada asesinato de un funcionario policial se tomaba como una muerte más, muchas veces las anteriores autoridades del Ministerio del Interior del Frente Amplio, hacían declaraciones muy pocos felices por no decir otra cosa, generando, impotencia, descontento y nunca se les rindió el homenaje que les correspondía a cada uno de los policías asesinados.
Tres periodos de Gobiernos del Frente Amplio, dos Presidentes de la República uno fue re electo, Vázquez – Mujica – Vázquez y un mismo ministro del interior que estuvo al frente de esa cartera durante 10 años con un presupuesto que en el año 2005 era de 241 millones de dólares y en el año 2016 esa cifra se incrementó en 882 millones de dólares. No era un problema de presupuesto, era un problema político, ideológico de gestión, quedó de manifiesto con la llegada de un nuevo gobierno.
La seguridad pública, la inseguridad o la falta de seguridad era uno de los principales problemas de los uruguayos. Fue uno de los principales temas de la campaña política, algunos dicen que el Frente Amplio perdió las elecciones nacionales del 2019, por los reclamos de seguridad pública, que no se solucionaron y que la población reclamaba a diario.
Tres periodos de gobierno del Frente Amplio, gobiernos que no entendieron los reclamos de la ciudadanía, de la población, para mejorar la seguridad pública y bajar los índices de violencia y la criminalidad. Los homicidios, rapiñas, hurtos, abigeatos no pararon de aumentar, también el grado de violencia extrema que utilizaban los delincuentes.
Para algunas personas el Gobierno de Frente Amplio en materia de seguridad pública “se entregó” a la delincuencia y el delito, y los sobrepasó.
Se olvidaron que la clave en seguridad pública, es estar del lado del vecino, de la población que sufre el accionar de la delincuencia, una delincuencia cada vez más violenta, más cobarde, más letal. Homicidios – rapiñas – microtráfico, venta ilegal de drogas en las llamadas “bocas”, ajustes de cuentas – sicariato – conflicto criminal, fueron grandes problemas en materia de seguridad pública, que el gobierno del Frente Amplio no pudo enfrentar y lograr una solución.
Los uruguayos comenzaron a manejar términos, como los ajuste de cuentas, sicariato, conflicto criminal, como algo común y comenzamos a naturalizar la violencia, una violencia que no se detenía.
Los delincuentes cada vez, son más violentos en la comisión de todos los delitos, ellos tenían el poder de decidir quienes viven y quienes no, ya no bastaba con entregar todas sus pertenencias, ya no bastaba con ofrecer cero resistencia, te ejecutaba, vaya a entender uno porque, lo vimos en los años 2017, 2018. Los delincuentes se sentían impunes, la posibilidad de ser detenidos por la policía que los formalicen y judicialicen eran muy bajas e ir a la cárcel igual.
En seguridad pública faltaba una decisión política del entonces Presidente de la República Vázquez, el factor ideológico jugó un papel clave en los Gobiernos del Frente Amplio, impidiendo cualquier cambio.
Hoy se plantea una nueva etapa, una etapa totalmente diferente desde marzo 2020 cuando asumió el presidente Lacalle Pou, ya no está el ex-ministro Jorge Larrañaga (mucho lamento y se lo extraña), el nuevo Ministro Heber no es Larrañaga, quien jugó un papel clave y fundamental en la mejora de la seguridad pública de nuestro País.
Hoy la Policía del Ministro Heber no es la policía del ex Ministro Larrañaga, ni mejor ni peor, es distinta, la impronta del ex ministro Larrañaga fue y será única, tenía una química especial con todos sus subordinados un ida y vuelta que ningún Ministro del Interior logró en menos de 14 meses de gestión.
Larrañaga logró la confianza y lideró como nadie a la institución policial, los motivó, los respaldó, con el convencimiento de que se podría mejorar la seguridad pública de nuestro País.
La Ley de Urgente Consideración (LUC) en los artículos referidos al segmento de Seguridad Pública, con los 33 artículos que se quieren derogar, solo se deben mostrar la cifras para entender que es una herramienta valiosa para la policía nacional.
Las cifras oficiales con referencia homicidios, rapiñas, hurtos, abigeato, han descendido desde marzo 2020 hasta hoy, una baja constante mes a mes. Las cifras oficiales violencia y delitos, dan por tierra a cualquier relato que se quiere decir.
La Ley de Urgente Consideración (LUC) es una HERRAMIENTA es una HERRAMIENTA VALIOSA, para la policía Nacional, los buenos resultados en materia de Seguridad Pública del Gobierno del Presidente Lacalle Pou, no es por la LUC es por una adecuada política y gestión de la seguridad pública, la impronta y un liderazgo de un gran ministro del interior como fue el Dr. Jorge Larrañaga que dijo “que se podía y lo logró”.
Para culminar con este artículo nada mejor como “elevar” o “bajar” el nivel de nuestros representantes nacionales, con sus acciones …………..”El Frente Amplio interpelará a Heber por el caso del recluso fugado del ex Comcar. Para el diputado colorado Schipani, la oposición “busca armar un circo político con un tema que realmente no justifica” el llamado al ministro.
La pregunta, es saber cuales son las prioridades para los representantes nacionales (senadores o diputados) y por qué lo subrayo, porque en todo el año 2020 se fugaron unas 45 personas privadas de libertad PPL (una fuga cada ocho días) de los 26 Centros
Penitenciarios que tiene nuestro País y no hubo interpelación al Ministro del Interior.
Remarco nuevamente lo de las prioridades, siguiendo con mi razonamiento, en el año 2019 se registraron 44 muertes de PPL (Personas Privadas de Libertad) en las cárceles uruguayas, en el año 2020 se registraron 48 muertes PPL y del 1 enero al 6 de setiembre del 2021 van 51 muertes de personas privadas de libertad en cárceles de Uruguay (14 fueron homicidios, 8 suicidios, 8 muertes dudosas, 21 muertes naturales).
El ciudadano medio o común, el votante no entiende muchos de los “actos” de los representantes nacionales (actores políticos) o de las “reglas” de la política y tienen diferentes formas de expresión y de manifestarse; esta interpelación es uno de esos actos que no se comprenden, no se entienden.
