Anoche los delincuentes ingresaron en una casa de la zona de El Golf en Punta del Este y robaron una bomba de agua. Fue el quinto robo consecutivo. En los días anteriores ya habían hurtado de la misma vivienda tres bicicletas, dos focos de luz, un panel de ducha, muebles de un baño, y hasta un sommier.
La casera de la finca, cansada ante esta seguidilla de robos y tras 42 años de cumplir funciones en el lugar, decidió renunciar.
En las últimas horas entregó las llaves a los propietarios y comenzó a gestionar la jubilación.
La casa ahora es propiedad de ciudadanos brasileños y anteriormente fue de argentinos. Estos últimos incluso llegaron a regalarle la vivienda donde ella reside actualmente, ya que se había ganado la confianza y el afecto de estos visitantes.
