Varios comercios de la calle Ituzaingó entre Sarandí y Román Guerra han sido atacados por los delincuentes. En dos oportunidades rompieron la vidriera y robaron en uno de los negocios ubicados en la Galería Paseo Real. Cada vez que se debe reponer el vidrio los propietarios tienen que desembolsar más de 500 dólares, además del costo de la mercadería hurtada.
A esto se debe sumar en la misma Galería el hurto que sufrió una casa de computación. Mientras tanto en otro negocio de esa misma cuadra, los delincuentes fundieron la cerradura para hurtar.
