Por Edward Holfman
Muchos apuntan a que la violencia en los Estadios de Fútbol, es un subproducto del espectáculo Fútbol, otros apuntan a que la violencia en el contexto del fútbol es el resultado de una problemática social, económica y cultural que vive nuestro País.
Está claro que el espectáculo fútbol no es un deporte violento o un deporte generador de violencia y tampoco el fútbol debe ser considerado un canal donde se reflejen, canalicen las problemáticas sociales, economía, políticas y culturales.
El nivel de violencia que se registra en los Estadios de Fútbol es el resultado de la crisis de valores, crisis económicas y sociales que vive nuestra sociedad, en realidad la violencia, está presente en toda nuestra sociedad y lo vemos a diario.
Hoy se habla del fenómeno de “EL BARRISMO”. El término barrismo se emplea para designar a aquellos grupos organizados dentro de una hinchada que se caracterizan por producir diversos incidentes violentos, dentro y fuera del estadio, además de usar cánticos durante el desarrollo de los partidos. En nuestro País el término “BARRISMO” denomina a LAS BARRAS BRAVAS. LAS BARRAS BRAVAS son un grave problema para la autoridades del fútbol y para la policía en general. La violencia en el fútbol se relaciona con aspectos sociales, culturales, económicos y políticos.
Los “barras bravas” son grupos organizados de personas “fanáticos” que encuentran en la organización de hinchas un espacio donde afirmar su identidad y su accionar dependiendo de su interés en lícito o ilícito.
Durante la década de los noventa, la aparición de las barras bravas modificó las prácticas sociales que se desarrollaban en los Estadios de fútbol, sus alrededores, en los barrios y en la sociedad en general.
¿Qué es una barra brava en el mundo del fútbol?
Así se le denomina a los grupos de seguidores radicales de un determinado equipo de fútbol que se organizan, mediante códigos, acciones bien definidos, para mostrar su apoyo incondicional, usando muchas veces la violencia como método de comportamiento. A los miembros de una barra brava se les puede identificar por diversos detalles, en todo momento entonan cánticos en las tribunas del estadio, llevan camisetas o banderas con los colores de su equipo, suelen llevar tatuado el escudo de su equipo o los rostros de los jugadores de dicho club, siempre se sitúan en la misma zona de las tribunas, adornando la tribuna con banderas (trapos) y otros objetos característicos del club.
Las barras bravas, conocidas como mercaderes del aliento, son la máxima expresión de pasión en el fútbol, pero también la máxima expresión de la violencia en el fútbol.
Las barras bravas son como clanes urbanos que se rigen bajo ciertos patrones de conducta y códigos, eso identifica a ese grupo. Sus miembros, como en cualquier otro grupo social, sienten afinidad a una causa, unos colores y un equipo, un sentido de pertenencia que los distingue de algo o alguien más. El fin inmediato de una barra brava es el de alentar a su equipo de manera apasionada, a diferencia de un aficionado común que acude al estadio para simplemente pasar un buen rato viendo fútbol.
La parte negativa de las barras bravas, es la parte violenta e ilícita de la que muchas veces se habla en general y poco se conoce. Las barras bravas tienen un papel que va más allá del simple apoyo a sus equipos.
Dentro de estos grupos existen diferentes jerarquías. Los miembros de más alto nivel en ocasiones reciben pagos, comisiones etc. de varios actores vinculados directa o indirectamente al fútbol. Algunos de estos pagos están vinculados a la extorsión por parte de las barras bravas a los dirigentes, jugadores, amenazas hacia su seguridad y la de sus familiares.
Las peleas entre barras bravas son comunes dentro y fuera de los estadios de fútbol, llegando incluso a la muerte, estas peleas se dan muchas veces por conflictos de intereses y el uso de la violencia es un intento por obtener mayor poder dentro de las barras o ascender en jerarquía dentro del grupo.
Las Barra Bravas en nuestro País han comenzado a operar como verdaderas organizaciones criminales. Es así como las barras bravas se han transformado en verdaderos clanes delictivos, que luchan por el territorio y por el negocio delictivo dentro y fuera de los estadios de fútbol, el negocio es muy grande y lucrativo, en estos casos actúan como una típica estructura del crimen organizado.
Los Barras Bravas también conocidos como los mercaderes del aliento, donde en la jerarquía más alta están los referentes, con contactos en los clubs, en la política y en la policía. No se reconocen como líderes para evitar responsabilidades de todo tipo, tienen un Modus Operandi de actuación, una lógica corrupta, su verdadero poder está en la violencia y la extorsión. tienen un verdadero código del silencio que lo respetan. Los mueve el odio hacia los rivales y la venganza por las disputas que van experimentando, a veces incluso entre miembros de una misma barra brava.
Hay opiniones diversas con respecto a las barras bravas, algunos consideran que las barras bravas se han ganado el privilegio de permanecer en los estadios de fútbol (colorido y ambiente) pero otros, condenan, repudian y esperan que llegue el día en que desaparezcan, para que un deporte como el fútbol no se manche con violencia, corrupción y extorsión.
En los estadios de fútbol no hay cabida para los violentos y las actividades criminales.
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