El coordinador de la Dirección de Gestión Ambiental de la Intendencia, Carlos Medina, confirmó que hubo varias actuaciones por ruidos molestos durante el fin de semana. Con apoyo policial se desactivaron eventos clandestinos en un predio abandonado, un establecimiento hotelero y en una vivienda particular.
En la zona conocida como el viejo Molino de Giot en el barrio Beverly Hills los inspectores municipales constataron la presencia de más de 1000 personas, en su mayoría jóvenes. Al lugar se concurrió junto a personal policial y la fiesta se disolvió sin inconvenientes.
Medina explicó que lo mismo sucedió en un hotel ubicado en la Parada 25 donde “había 170 personas y en una casa de familia con una fiesta particular sin autorización”.
