El “Festival del Reencuentro a Orillas del Olimar” ha sido el principal festival de música popular a lo largo de los años. Para llegar a ser el número uno, el evento reúne dos condiciones desde su nacimiento que lo hicieron popular: los artistas son todos uruguayos, y es gratis.
La lamentable desaparición física de muchos cantautores nacionales, ha generado que la grilla no tenga el mismo brillo que años atrás, pero igualmente en cada turismo reúne a miles de personas porque sigue siendo gratis.
El festival que estaba camino a superarlo y a posicionarse como el más importante del Uruguay (según entiende REVISTA CERO) era el “Dulce Corazón del Canto” de Pan de Azúcar. Una producción artística de importancia y como punto sobresaliente era gratis para quienes concurrían.
La fórmula este año no se repetirá. Habrán buenos artistas, pero ingresar tendrá un costo.
Es bueno recorrer el camino que ha hecho este festival para conocer su transformación.
En Pan de Azúcar Alberto Vaccaro hacía un evento de celebración de su programa de radio, donde participaban artistas locales y generaba una singular expectativa entre los locatarios.
El primer visionario fue el actual Intendente Enrique Antía, cuando participó en una oportunidad de ese evento, y en otros como la fiesta que se hacía en Nueva Carrara, y al llegar al gobierno por primera vez y teniendo en cuenta lo que provocaban esas fiestas, define que la ciudad se merecía tener su propio festival con identidad local. Para esa tarea uno de los primeros convocados fue el comunicador Juan Carlos López. Ese fue el punto de partida.
Posteriormente cuando el Frente Amplio llega al gobierno se continúan produciendo cambios favorables para el evento. Entre otras cosas es creada la comisión que trabajará en beneficio del Festival y pasó de esa forma a tener un carácter benéfico para instituciones locales, que se veían favorecidas por la actividad.
Al primer Dulce Corazón del Canto organizado por la Comisión, vino Horacio Guarany. No es menor ese dato, porque el cantor argentino se encargó de difundir el evento en su país, lo cual comenzó a abrir puertas y a ser visibilizado desde la otra orilla del Río de la Plata.

Luego nuevamente retorna Antía al gobierno y define quienes integrarán la Comisión y empezó a crecer en cuanto a difusión y preponderancia en la agenda de festivales de nuestro país.
