DROGAS 2020
Por: Edward Holfman
La pandemia mundial de COVID-19 trajo al mundo una nueva realidad en materia de salud, economía, en lo social y político, ninguna área de la sociedad ha quedado fuera de su impacto.
En lo que respecta al mercado y comercialización ilegal de drogas, se desconoce cuál ha sido el verdadero impacto de la pandemia y es difícil predecirlo, si hay algunas estimaciones. Las restricciones a la circulación de personas y mercaderías limitan el acceso a los precursores y las sustancias químicas esenciales para producir drogas ilegales, lo que supone que aquellos grupos que producen droga ilegales deben buscar nuevas formas de producir las drogas ilegales.
Hoy en día con las restricciones de circulación de personas, bienes y mercaderías entre los diferentes Países en el Mundo, ha hecho que los traficantes deben encontrar nuevas rutas y métodos para transportar las drogas ilegales. Los hábitos de consumo y la disponibilidad de acceso a las drogas ilegales, podrían cambiar y verse afectados principalmente en aquellos mercados de consumo lejos de los países donde se producen las drogas ilegales.
Otra consecuencia de la pandemia por Covid-19 en los Gobiernos del Mundo es la capacidad de presupuestos y de respuestas a la lucha contra el flagelo del narcotráfico y la comercialización de drogas ilegales (consumo y demanda). Los Gobiernos en el mundo deben incrementar sus presupuestos y dinero en otras prioridades como la salud, la compra de vacunas y otras prioridades sociales. Las prioridades en Pandemia por Covid-19, son otras, la lucha contra el tráfico ilícitos de drogas y el narcotráfico no parecen ser una prioridad, quedando en un segundo plano no solo el combate al narcotráfico, también la cooperación internacional.
El consumo de drogas ha ido en aumento en todo el mundo, tanto desde el punto de vista de las cifras generales como de la cantidad de la población mundial que consume drogas ilegales. El consumo de drogas es mayor en las zonas urbanas que en las rurales, tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo. En todo el mundo, el consumo de drogas está más extendido en los países desarrollados que en los países en desarrollo. El vínculo con las regiones más ricas del mundo es aún más importante en el caso de algunas drogas como la cocaína. Asimismo, dentro de los propios países, la prevalencia del consumo de drogas es mayor en los sectores con más poder adquisitivo de la sociedad.
La reducción del tráfico aéreo y terrestre debida a las restricciones impuestas por motivo de la pandemia por COVID-19 ha dado lugar a un aumento exponencial del tráfico marítimo, menor riesgo de interceptación y ofrece la posibilidad de transportar matoy volumen de drogas que por tierra o aire. Un ejemplo claro es la cocaína que ha llegado a Europa por mar procedentes de América del Sur, de los distintos puertos existentes.
La aparición de sustancias no sujetas a fiscalización internacional se estabiliza, los nuevos opioides potencialmente nocivos aumentan su demanda. Los mercados ilegales de drogas son cada vez más complejos, lo que hace más difícil su lucha por parte de las autoridades en el mundo. A las sustancias de origen vegetal, como el cannabis, la cocaína y la heroína, se han sumado otras drogas de síntesis, muchas de las cuales no están sujetas a fiscalización a nivel de algunos Gobiernos y a nivel internacional.
Muchas de las sustancias químicas que con más frecuencia se utilizan como precursores para sintetizar drogas ilegales como la anfetamina, la metanfetamina y el éxtasis se han sometido a fiscalización internacional. Los traficantes y fabricantes han buscado alternativas, no solo de sustancias fiscalizadas menos conocidas, sino también sustancias diseñadas específicamente para eludir los controles, conocidas como “precursores de diseño”.
Hay cambios en el mercado, las drogas de síntesis sustituyen a los opiáceos en Asia Central y en Rusia. Las autoridades rusas comunicaron un aumento reciente del número de laboratorios clandestinos detectados en los que se fabricaban varias drogas ilícitas. El mercado de la metanfetamina crece en Afganistán y en Iraq. En Afganistán, las incautaciones de metanfetamina vienen aumentando de manera constante desde el año 2014, año en que parece haber comenzado a fabricarse esa sustancia. Las grandes incautaciones realizadas en otros países de metanfetamina que supuestamente procedía de Afganistán también son un indicio de que la producción está aumentando rápidamente en ese país.
El consumo de cannabis va en aumento en la mayoría de los Países en que se ha legalizado su consumo con fines no médicos, en Canadá, Uruguay y 11 Estados de los Estados Unidos que habilitaron la fabricación de productos del cannabis con fines no médicos. La legalización podría estar detrás de la caída mundial de las incautaciones de hierba de cannabis. En cambio, en el resto del mundo casi se duplicaron durante ese mismo período. El patrón de las incautaciones lleva a pensar que las políticas de liberalización de los mercados de cannabis han desempeñado un papel fundamental en esa disminución pero sigue siendo difícil evaluar el impacto de la regulación.
La relación entre las drogas y violencia es compleja, es difícil precisar todas las relaciones causales entre el consumo de sustancias psicoactivas y la violencia. No obstante, el alcohol parecería desempeñar un papel más importante que las drogas en la violencia, especialmente en los homicidios.
La relación entre el tráfico ilegal de drogas y la violencia presenta múltiples causas.
Cuando existen estructuras delictivas estables (narcos) las actividades delictivas organizadas a gran escala que incluyen el tráfico internacional de drogas pueden hacer sus negocios, sin tener lugar a que se produzcan brotes de violencia. La criminalidad menor sigue ese patrón.
El consumo de opioides sintéticos con fines no médicos aumenta las crisis de salud pública en varios países del mundo. En Estados Unidos, el consumo de opioides sintéticos, como el “fentanilo” ha dado lugar a dos décadas de aumentos de las muertes por sobredosis de opioides en ese País del Norte. El mundo de los estimulantes está dominado por la cocaína y la metanfetamina, y el consumo de ambas sustancias está aumentando en sus principales mercados. Asia Sudoriental y América del Norte, el consumo de metanfetamina se ha ido expandiendo en los últimos años. La cocaína y la metanfetamina coexisten en algunos mercados, bien sustituyéndolo recíprocamente, de modo que cuando el consumo de una aumenta, el de la otra disminuye.
