Por el experto en seguridad: Edward Holfman
El ajuste de cuentas no solo debe mirarse en términos de violencia y muerte, también en las consecuencias que genera la interacción entre organizaciones del Crimen Organizado que ven en el ajuste de cuentas, un mecanismo para corregir conductas no esperadas de sus integrantes o integrantes de otros grupos criminales.
El ajuste de cuentas es un mecanismo para corregir “contratos”, “pactos”, entre criminales, pero también son señales que afectan a sus familiares directos. Los ajustes de cuentas son altos niveles de violencia y muerte, al estar presente por prácticas de confrontación y acción letal entre individuos, grupos u organizaciones ilegales del crimen organizado.
La mercantilización de la muerte, comenzó con la acción de los “sicarios” en los años 80, que aparecieron con la contratación y surgimiento de la acción de dar muerte a una persona y cobrar por ese trabajo, los llamados “asesinos a sueldo”, contratados por organizaciones de narcotraficantes.
El sicariato no solo se daba en el ámbito criminal, también a nivel político, de autoridades, periodistas o todo aquel objetivo que el narcotraficante quería eliminar por distintos motivos.
Entrando de lleno a Uruguay y a más de diez días de comenzado el mes de octubre del año 2020, este inicio de mes se ha transformando en uno de los más violentos desde que asumió el nuevo gobierno, con 15 homicidios.
La aparición de tres cuerpos calcinados, con rastros de mucha violencia en Montevideo, Canelones y Maldonado la semana pasada pusieron en alerta a las autoridades y a toda la prensa en general.
El director de la Policía Nacional, Diego Fernández, señaló el viernes en conferencia de prensa que los delincuentes son cada vez más violentos y “están trasversalizados por la droga”.
Si bien es la dura realidad en materia de seguridad pública, con esta cifra de homicidios, le agregaría una información adicional importante, que en estos primeros días del mes de octubre, se realizaron cinco operativos importantes en distintos puntos del país, en los que se incautaron más de 70 kg de drogas, la gran mayoría de esos decomisos es clorhidrato de cocaína y pasta base.
Cuando al mercado doméstico le decomisas droga por distintas incautaciones de las autoridades y cantidades importantes, algún responsable siempre tiene que existir y esa responsabilidad muchas veces se paga con la muerte, así son las “leyes”, así son los códigos narcos y todos sus integrantes lo tienen muy claro y más en época de pandemia, cuando la droga no abunda y hay mucha demanda.
Los ajustes de cuentas son todos homicidios, más allá de la diferenciación que se hace cuando la víctima posee antecedentes judiciales o muere en determinadas circunstancias de mucha violencia.
No hay homicidios de primera u homicidios de segunda, todos estos homicidios donde la víctima presenta antecedentes judiciales, se deben de investigar y aclarar con todos los recursos disponibles, para que los mismos no queden impunes. La impunidad hace que este tipo de crímenes continué en aumento, si no se encuentran a el o los responsables.
La realidad indica que este tipo de homicidios son difíciles de investigar y aclarar, por todas la condicionantes y circunstancias que rodean al mismo. Para entender un poco más a fondo el problema, de estos conflictos criminales. Los primeros jefes narcos de varias organizaciones están en prisión, cumpliendo su condena, pero también ya se encuentra en prisión cumpliendo condena la segunda generación jerárquica narco, por eso hablo de una tercera generación que son los que se están haciendo cargo de los negocios ilícitos de drogas, el mercado y el territorio, el negocio debe continuar.
Hoy nos encontramos con la tercera generación narco, que son aquellos niños de hace 20 años atrás, que fueron captados y entrenados por las organizaciones narcos en sus filas, como consecuencia de una ausencia total del Estado y vieron en estas organizaciones una forma de vida.
En esta tercera generación narco, existen miembros que aceptan la vieja estructura y liderazgo de los jefes que dan las órdenes desde la prisión, para mantener su organización, mercado y territorio, pero existen otros miembros que no aceptan y no
respetan esas viejas estructuras, buscando el liderazgo total de esa organización o formando una nueva organización, generando verdaderos conflictos entre criminales de la propia organización o de otras organizaciones ajenas, rivales.
El desgobierno en el centro de las organizaciones narcos, genera todo tipo de violencia, ajustes de cuentas y conflictos criminales graves.
A esta situación que se plantean dentro de las organizaciones narcos hay que sumarle los diferentes procedimientos y allanamiento realizados por la Policía Nacional, al corazón del narcomenudeo, las bocas de venta ilegal de droga, con incautaciones importantes de drogas, armas, dinero, vehículos, generando detenciones y formalizaciones. Las bocas de venta ilegal de drogas deben seguir
funcionando.
La droga, cocaína, marihuana, y pasta base continúa ingresando nuestro país y el Aeropuerto Internacional de Carrasco, sigue siendo una vía para que las mulas que transportan droga lleguen a Europa, pasando primero por el aeropuerto de Madrid
en España.
Las fronteras para el narcotráfico continúan abiertas y el negocio se mantiene funcionando, la cadena no se ha interrumpido, desde la producción, tránsito, tráfico y su llegada al consumidor final no se detuvo.
Se cierra una boca y se abre otra nuevamente en poco tiempo, por el mismo grupo criminal narco o por otro que disputa el mercado y el territorio.
En el anterior gobierno del Frente Amplio desde el año 2015 al año 2019 se cerraron 1974 bocas de venta ilegal de drogas. Con el nuevo gobierno que asumió el primero de marzo del año 2020, a siete meses de gestión se cerraron 696 bocas de venta ilegal de drogas, se detuvieron a 2930 personas vinculadas a delitos de narcotráfico.
Cada vez que hablo del tema hago una distinción entre tres conceptos que los utilizo para estudiar el fenómeno y que deben ser tratado diferentes, tanto en el estudio como en la prevención y represión del mismos, que son Narcotráfico, Microtráfico y Narcomenudeo.
Para una mejor compresión y estudio del tema, asocio al Narcotráfico con los grandes Jefes de los Carteles, asociadas a las cantidades de toneladas que circulan en el Mundo y por el puerto de Montevideo y por el Aeropuerto Internacional de Carrasco, con destino al mercado europeo. No me olvido que en Uruguay fueron detenidos Rocco Morabito ciudadano italiano integrante de la Mafia Calabresa “’Ndrangheta” y de Gerardo González Valencia, ciudadano mexicano integrante importante del Cartel de Jalisco Nueva Generación conocida como Los Cuinis.
El Microtráfico está asociado a las diferentes organizaciones narco que están operando en todo el territorio nacional, en Montevideo, Los Ricarditos, Los Chingas, Banda de Paolo Banda los Figueroas, Los Hermanos Alvariza. Maldonado: El Kane. Clan Correa Balladares, Los Ranas. Rivera: Bala Na Cara, Os Manos.
Minas: Familia Acula, La Familia Vilches. Tenemos además en Salto y en el Chuy Departamento de Rocha hay identificados 4 grupos narcos, 2 en el departamento de Salto y otros 2 en la ciudad del Chuy.
Son todos estos grupos los que se disputan el territorio y el mercado del comercio ilícito de drogas. Son las organizaciones que proveen de drogas a las “bocas”. Los Narcos Uruguayos son el producto del contacto de criminales uruguayos con criminales extranjeros en las cárceles de Uruguay, especialmente en el COMCAR.
En las Cárceles de Uruguay año 2019, había unos 333 presos extranjeros de los cuales 89 presos cumplen condena por estar relacionados a delitos del Narcotráfico.
El Narcomenudeo lo asocio exclusivamente al mercado de venta directa ilícita de drogas, que se da principalmente en las llamadas BOCAS. Esta diferenciación me sirve para comprender un fenómeno como el narcotráfico que de por sí ya es muy complejo para estudiar, prevenirlo y combatirlo.
Las acciones para prevenir los homicidios algunas son conocidas, se copian y se adoptan y hay otras medidas que son sin duda impopulares y muchas veces no se toman por temor al rechazo popular.
Entre las medidas aceptadas y conocidas por sus efectos, se encuentra primeramente la prevención, georeferencia, a través de lo que conocemos como mapa del delito, lo cual permite una mejor distribución de la fuerza y los recursos de la policía en el territorio, con una mayor rapidez de respuesta para prevenir o reprimir un delito. Ser más rápido en la respuesta a un delito significa aumentar la probabilidad de detención del presunto responsable del delito o evitar la comisión de un delito.
La Georeferenciación permiten también realizar la gestión, planificación y evaluaciones de desempeño del personal policial y su accionar, corrigiendo y mejorando prácticas en la persecución de todos los delitos.
Otra medida no muchas veces aceptada, es reducir la posesión de armas de fuego entre la población civil. Como decimos siempre no es prohibir, es controlar. Esta medida de desarme, es importante y favorece a reducir la violencia homicida, la violencia, entre grupos criminales, la violencia al interior de los hogares, como la violencia doméstica y algo que poco se habla: los suicidios.
Medidas poco populares son el aumento de penas lo que genera inevitablemente, el aumento de la población carcelaria y un incremento en la duración de las sentencias, más personas privadas de libertad con un mayor tiempo de reclusión.
En conclusión, la georeferenciación, el control de armas, más inteligencia policial y criminal, el aumento de las penas, bajar la impunidad de los criminales resolviendo más casos de homicidios principalmente aquellos catalogados como conflicto criminal, ayudaría mucho.
El gobierno puede llegar a reducir y prevenir los homicidios con los recursos que hoy cuenta, pero se necesitan más policías, que estén mejor capacitados con mejor entrenamiento, pero principalmente mucha inteligencia policial, criminal e interactuar en relaciones estrecha con todos los ministerios que tiene el Estado.
Otra de las formas más eficientes de prevenir los conflictos criminales y los homicidios es la utilización de la Inteligencia Policial, que tiene como Misión generar inteligencia estratégica, operacional para el servicio y tareas policiales, con el objetivo de anticipar y prevenir amenazas y desafíos que atenten contra la convivencia y seguridad ciudadana, de las personas y el Estado, La inteligencia
policial tiene como misión la obtención de información que ayude al Estado a combatir al crimen en todas sus dimensiones. La inteligencia policial es clave cuando se trata de combatir al crimen organizado.
Un término nuevo pero cada vez se vuelve más importante y de ayuda a las fuerzas policiales es la inteligencia estratégica, se produce en el marco de la visión de futuro, de lo posible y lo deseable. Trata de buscar oportunidades en situaciones de dificultades, calcula riesgos y crea valores agregados, genera escenarios potenciales y posibles soluciones, en resumen, tratar de anticiparse a cualquier probable problema en materia de seguridad y crimen organizado.
Grandes preguntas:
¿Estamos haciendo lo que debemos hacer en la lucha contra el narcotráfico? O por el contrario, ¿hemos fracasado al no enfocar debidamente la reacción frente al mismo? ¿Estamos tomando las medidas adecuadas en la lucha contra el narcotráfico? ¿El mundo está tomando las medidas adecuadas para enfrentar un problema de índole global? ¿Los esfuerzos a nivel local han dado resultado en la lucha contra el narcotráfico?.
Dos preguntas claves: ¿la droga y su comercialización ilegal realmente le interesa a la gran mayoría de la población y a los gobiernos? ¿Hay real conciencia de los efectos nocivos, de salud que genera el narcotráfico?. El narcotráfico es un gran negocio ilícito con la comercialización de drogas y muchos delitos anexos. Un negocio que sigue facturando miles de millones de
dólares, generando muertos por conflictos criminales, muertes por sobredosis y problemas de salud metal importantes.
El mundo, los Estados, siguen gastando cifras millonarias en dólares para combatir narcotráfico, sin resultados positivos, sin resultados alentadores.
Muchas veces se habla de los muertos o de los homicidios vinculados al narcotráfico, pero la invisibilidad de los temas relacionados con las drogas, con referencia a las adicciones y la salud pasan desapercibidos y cada día son más preocupantes.
Una realidad que sucede en el mundo, y es una regla que al final terminan en prisión por actividades vinculadas al narcotráfico los más vulnerables en la cadena de la organización narco, pero no así los jefes, cuando son detenidos por las autoridades, pactan y colaborar y el ciclo comienza de nuevo, una vez que recobran su libertad.
Así es la realidad, una dura realidad que muchos conocen y pocos quieren cambiarla.
El Narcotráfico, es una actividad comercial ilícita sumamente lucrativa, genera miles de millones de dólares de ganancias al año en el mundo y que posee un gran poder de corrupción a todos los niveles de la sociedad, de la política y de los Gobiernos.
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