El Ministerio de Desarrollo Social (Mides) presentó este lunes 26 de octubre, en Torre Ejecutiva, los resultados de la cuarta ronda de la Encuesta de Nutrición, Desarrollo Infantil y Salud. El relevamiento realizó un seguimiento a una misma generación a lo largo de una década y aporta evidencia sobre hábitos de vida, bienestar emocional y pautas de crianza, consolidándose como un insumo para el diseño de políticas públicas vinculadas a la infancia.
El ministro de Desarrollo Social, Gonzalo Civila, sostuvo durante el cierre de la jornada que «es un compromiso del Estado conocer para transformar la realidad» e incorporar una lógica de seguimiento de trayectorias que permita identificar qué indicadores mejoran y cuáles persisten. «Con toda esta información, generamos una hoja de ruta para poder construir transformaciones», afirmó. El jerarca explicó que el estudio forma parte del plan de acción para la implementación de la Ley de Garantías para la Primera Infancia, Infancia y Adolescencia, y destacó como novedad la incorporación de la voz de los propios adolescentes.
Civila señaló que el 71,3% de los adultos referentes espera que sus hijos lleguen a la universidad, mientras que solo el 56,7% de los adolescentes se proyecta en ese camino. Entre las razones que explican esa brecha, el 30,2% de los consultados mencionó tareas de cuidado en el hogar que interrumpen las trayectorias educativas. «Parte del desafío del Estado es ensanchar el universo de posibilidad y construir condiciones para que lo puedan hacer», indicó el ministro.
En materia nutricional, el informe identificó el exceso de peso como el principal desafío, con una incidencia del 44,1%, siete puntos porcentuales más que en 2013. El documento también releva el uso intensivo de pantallas, una brecha de género en la práctica de actividad física y situaciones de acoso escolar. Como dato positivo, Civila remarcó que el recurso a la disciplina violenta en la crianza descendió de manera considerable respecto de la medición de 2013.