Aumentó el consumo de bebidas energizantes en adolescentes. La venta es pública y no tiene ninguna legislación y según el doctor Darío Posse, «nadie lee los componentes que tienen esas bebidas» y agregó que «muchas veces una latita tiene una dosis de cafeína que no es apta para el consumo de un adolescente y lleva a problemas de salud importantes».
«Hoy por hoy hay menores de 10 u 11 años tomando ese tipo de bebidas. Muchas veces están en pleno desarrollo de su sistema nervioso central, y esto actúa sobre ese desarrollo y el daño que pueden provocar es importantísimo», dijo el médico este lunes en el Liceo 1 de San Carlos, donde se presentó el programa de tratamiento de adicciones que se llevará adelante en el centro de estudios y que luego se extenderá a todo el país.
«Lo que nos importa es el problema del consumo asiduo de esa bebida, es como el consumo de otras drogas. Provocan una adicción» dijo Posse.